Un 40% de los pacientes con quimioterapia tienen problemas bucales

  •  Es conveniente una revisión en profundidad antes de iniciar el tratamiento y extremar la higiene durante la administración de la quimioterapia.
  • La sequedad bucal y la mucositis son dos de las principales consecuencias, pero es posible la prevención o el control de las molestias que ocasionan con algunos consejos sencillos.
  • Mantener una adecuada higiene bucodental adquiere una mayor importancia todavía durante el tratamiento con quimioterapia.

El aumento de la población, el envejecimiento, la exposición a factores de riesgo como el tabaco, el alcohol o la obesidad y los programas de detección precoz son algunos de los factores que han motivado que desde 2015 se hayan incrementado en un 12% los nuevos casos de cáncer en España, hasta llegar a los más de 277.000 de 2019, según cifras de la Sociedad Española de Oncología Médica (SEOM). Gracias a los avances en los tratamientos, un 53% de los pacientes sobrevive a los cinco años, también según la SEOM.

 

Uno de los tratamientos más habituales en los pacientes con algún tipo de tumor es la quimioterapia. Su objetivo es destruir las células que componen el tumor, con el fin de lograr la reducción de la enfermedad. Estos fármacos llegan prácticamente a todos los tejidos del organismo, y ahí es dónde ejercen su acción, tanto sobre las células malignas como sobre las sanas. Debido a la acción de los medicamentos sobre estas últimas, pueden aparecer una serie de síntomas, más o menos intensos y generalmente transitorios, denominados efectos secundarios.

 

Algunos de estos efectos secundarios están relacionados con la salud bucodental. “Hasta un 40% de los pacientes que reciben un tratamiento de quimioterapia pueden acabar teniendo algún problema bucal, siendo los más frecuentes la mucositis, la infección oral, el dolor o las hemorragias”, explica el Dr. Ventura Menardia, responsable de la Comisión Social del COEC. Para prevenir la aparición de estos síntomas o atenuar en lo posible las molestias que puedan ocasionar, es de gran importancia acudir al dentista para realizar revisiones y además controlar y mejorar en la medida de lo posible la higiene dental.

 

Teniendo en cuenta esta problemática, el año pasado el COEC firmó un acuerdo de colaboración con el Instituto Catalán de Oncología del Hospital Germans Trias i Pujol de Badalona, para trabajar de forma conjunta los casos de pacientes de cáncer de cabeza y cuello, que ofrece la posibilidad de recibir tratamientos que no se cubren a través de la sanidad pública en la Clínica Solidaria del COEC. “Se trata de un proyecto innovador a nivel estatal, y es pionero en el sentido de que integra y vincula la figura del odontólogo dentro de una unidad de cáncer. No se trata solo de tener en cuenta la parte quirúrgica, sino, desde una perspectiva más general, todo lo que esté relacionado con la odontología en estos tratamientos, que es algo que actualmente no existe, explica el Dr. Menardia, quien también se encarga de la Clínica Solidaria.

 

“Desde el COEC queremos resaltar la trascendencia de vigilar también la salud bucodental. Entendemos que ante un diagnóstico de cáncer muchas veces el paciente se centra en esta enfermedad y se olvida del resto de cosas que la rodean. Cada vez tiene más importancia un enfoque integral del tratamiento, y los dentistas también deben formar parte de él”, resalta el Dr. Antoni Gómez, presidente del COEC.

 

Antes de iniciar la quimioterapia

 

Es aconsejable que antes de iniciar algún tipo de tratamiento que incluya un fármaco quimioterápico se realice una exploración oral. A ser posible, convendría que fuese realizada por algún dentista que estuviera familiarizado con los efectos secundarios de la quimioterapia. “En esta visita se tendrá que valorar, en caso de que haya algún tipo de prótesis removible, si está adecuadamente adaptada. De no ser así habría que valorar si es posible ajustarla y si no, retirarla. En caso de mantenerla, también es preciso reforzar su cuidado”, añade el Dr. Ventura Menardia.

 

En algunos pacientes con metástasis óseas, uno de los fármacos empleados son los conocidos como bifosfonatos. En caso de que vayan a ser administrados, de forma previa al inicio del tratamiento sería aconsejable que un dentista realizara una exploración exhaustiva tanto de la cavidad oral como del estado dental.

 

Otro fármaco que requiere de una precaución especial antes de su administración son los citostáticos, ya que es posible que a los cuatro o siete días de su administración aparezcan lesiones eritomatosas (rojas), síntoma de una mucositis, que pueden evolucionar hasta formar una erosión o ulceración, que duran entre 14 y 21 días y pueden llegar a ser muy dolorosas. “En estos casos es aconsejable que para evitar esto se apliquen 30 minutos de crioterapia oral con chips de hielo mientras se recibe el tratamiento”, añade el Dr. Menardia.

 

También es recomendable terminar cualquier tipo de tratamiento dental antes de que se empiece con la quimioterapia. Sobre todo, aquellos que suponen algún tipo de lesión de la mucosa oral, como pueden ser extracciones, colocaciones de implantes dentales o tratamientos periodontales.

 

Refuerzo de la higiene oral

 

Una vez que el paciente empieza con el tratamiento de quimioterapia es posible que se produzca algún tipo de alteración bucal, incluyendo el cambio del sentido del gusto o un incremento de la sequedad oral, que viene motivada por los cambios que se producen en las glándulas salivales ocasionados por los tratamientos de quimioterapia. “Es muy importante que durante el tratamiento se refuerce la higiene oral. Así, se debería cepillar la boca entre tres y cuatro veces al día y hacerlo además con un cepillo de cerdas blandas para reducir el riesgo de causar trauma”, comenta el Dr. Ventura Menardia, y añade que se ha de incluir también la cara dorsal de la lengua.

 

Además del cepillado, también es aconsejable el uso de seda o hilo dental al menos una vez al día. “Aunque si el paciente no está acostumbrado es mejor prescindir del hilo dental, porque un mal uso puede producir lesiones a nivel gingival o sangrado”, añade el Dr. Menardia, al tiempo que comenta que el uso de cepillos interdentales o de irrigadores bucales pueden ser técnicas complementarias, aunque nunca como sustitución al cepillado.

 

En aquellos casos en los que la mucositis esté instaurada, es posible seguir algunos consejos que ayuden a controlarla. De esta forma es aconsejable realizar enjuagues con solución salina, bicarbonato o ambos cada dos o cuatro horas. También un enjuague o aplicación local de gel de clorhexidrina ayuda a prevenir la sobreinfección. “Sobre todo hay que evitar el uso de productos que contengan alcohol, glicerina o limón, ni tampoco dentífricos con acción abrasiva. El consumo de alcohol y tabaco también debería suprimirse”, comenta el Dr. Menardia. Otros consejos son evitar alimentos que puedan ocasionar dolor, como son los ácidos, picantes o comidas calientes, e intentar seguir una dieta blanda, al tiempo que incorporar más líquidos fríos y nutritivos.

 

En aquellos pacientes en que se produzca una xerostomía o sensación de boca seca también es importante extremar la higiene bucal. Además de un cepillado con pasta dental fluorada cuatro veces al día, es necesario hacer enjuagues que pueden ser con soluciones salinas o con bicarbonato sódico u otra solución emoliente. “Estos enjuagues se harán entre cuatro y seis veces al día y ayudarán a limpiar y lubricar los tejidos de la boca, así como a neutralizar el medio bucal”, comenta el Dr. Ventura Menardia. También es posible el uso de productos lubricantes, siempre que sea aconsejado por el dentista, y beber frecuentemente, evitando aquellos líquidos que tengan un alto contenido en azúcar.