Los dentistas, aliados en la lucha contra el VIH

Aunque en los últimos años se ha avanzado mucho en el tratamiento del VIH, esta infección sigue siendo uno de los principales problemas de salud pública en el mundo, como reconoce la OMS. Solo en 2016 fue la causa de muerte de 1 millón de personas, y en 2017 el organismo internacional calcula que 20,9 millones de personas estaban en tratamiento con antiretrovirales. En España se calcula que 145.000 personas están infectadas con el VIH, y cada año se producen 3.400 nuevos casos.

Por eso, en el Día Mundial del Sida es importante incidir en el mensaje de que todavía hay que estar alerta contra esta enfermedad. Y los dentistas pueden ser unos grandes aliados, tanto ayudando en el diagnóstico como tratando los diferentes problemas que el VIH puede llegar a ocasionar a nivel de la cavidad bucal.

Y es que la debilidad del sistema inmunitario que se produce por culpa de la infección del VIH tiene algunos de sus primeros síntomas en el boca, y así lo manifiestan más de la mitad de los pacientes. Boca seca, candidiasis, mayor incidencia de periodontitis o úlceras y llagas son algunas de las manifestaciones que pueden poner en sobre aviso a los dentistas de que es posible que estén ante un paciente con VIH. “Es importante, por tanto, el papel que los dentistas pueden jugar en el diagnóstico de esta enfermedad, algo que resulta de gran trascendencia para conseguir detener el avance del virus. No hay que olvidar como la OMS y otros organismos inciden en la importancia de un diagnóstico precoz que pueda ayudar a evitar nuevos contagios”, expresó el Dr. Antoni Gómez, presidente del COEC.

Todas estas afectaciones tienen además un impacto directo en la calidad de vida de las personas infectadas, ya que resultan dolorosas y pueden dificultar tanto la masticación como la deglución de los alimentos. Algunos de los medicamentos que se usan en el tratamiento del VIH también pueden provocar algún efecto secundario en la boca. “Las visitas al dentista pueden ayudar a detectar todos estos problemas y prevenir la mayoría de las lesiones orales asociadas al VIH, además de, por supuesto, mantener unas buenas pautas de higiene bucodental que incluyan el cepillado con pasta fluorada después de las comidas y el uso de seda o cepillo interdental”, continuó el Dr. Gómez.