[Carta abierta del Presidente] Black Friday en salud. Todo en promoción

Viernes negro. Después de los escándalos a raíz del cierre repentino de clínicas como Funnydent y Idental, que han provocado miles de afectados, ruido, noticias, escándalos, estafas e indignación a las redes,el Ayuntamiento de Barcelona, la Diputación, el Ayuntamiento de Tarragona, Consumo y plataformas de afectados exigen ahora al colectivo de dentistas que hagamos gestos, descuentos y solidaridad; pero simultáneamente se nos acusa de no haber hecho nada. Lo diré muy claro y catalán: Ja està be collons!

Llevamos años denunciando y reclamando actuaciones al Parlamento de Cataluña, al Senado, al Ministerio de Sanidad, a los grupos parlamentarios catalanes y nacionales, al Departament de Salut, a Consumo, al CAC…, la necesidad imperativa de la regulación/prohibición de la publicidad sanitaria. Lo sabe todo el mundo, es un escándalo.

Estamos hartos de ver a Bertín Osborne, Xavi Hernández, Javier Cárdenas, Iker Casillas, Carolina Cerezuelo y Jesús Vázquez haciendo anuncios de televisión, hartos de mutuas que regalan seguros dentales, hartos de regalos, promociones 2×1, garantías de por vida, garantías de 10 años, descuentos y subvenciones, y otras promociones. Qué será el siguiente? Un viaje en autocar donde regalen un jamón o queso manchego y sorteen blanqueamientos dentales a los jubilados? Cómo decía Matías Prats, ¿pero esto qué es? ¿PERO ESTO, QUÉ ES?

Basta ya de hacer demagogia populera con la Odontología!

Se ha dejado a la Odontología fuera de la cobertura de prestaciones públicas. Se ha dejado a la Odontología en manos del sector privado. Se ha dejado que el low cost dental se estableciera en nuestro país, argumentando erróneamente que esto socializaría la Odontología y el acceso al dentista. Se ha dejado que, para tener acceso al dentista la gente tenga que creer los anuncios de la tele o fiarse de clínicas dentales que dejan folletos promocionales en el buzón. O, incluso, buscar qué descuento se puede conseguir por internet o el regalo de un implante dental por la compra de una hamburguesa.

Se ha dejado que la parte de la población que no tiene recursos para acceder al dentista haga financiaciones imposibles atraídas por las promociones. Se ha permitido que hubiera dentistas como churros, abriendo facultades privadas (somos la fábrica de dentistas de Europa y los que más kilómetros de AVE y aeropuertos tenemos), todo ello con “mucho” de criterio.

Se ha permitido el descontrol, sin numerus clausus, pensando erróneamente que así la Odontología sería más “barata”. Se creían que el low cost salvaría el culo a una administración incompetente que no planifica y que creía que con la plaga de clínicas low cost socializarían el acceso al dentista sin poner ni un duro.

“El sector ya se regulará!”, decían, como si se tratara de pizzerías o inmobiliarias, omitiendo deliberadamente que la Odontología es Salud y puede traer consecuencias importantes si tenemos problemas.

Ninguno de los políticos con quienes he hablado va a una clínica low cost, ni ellos ni su familia…pero la gran mayoría de la población no puede acceder al dentista.

En este país te trasplantan un riñón o te hacen una cambio de sexo, pero no te salvan un diente haciendo un tratamiento de nervio. Y lo denunciamos, y hacemos la campaña “No piques!”, y la campaña “Por una Odontología sin trucos” protagonizada por el Mago Lari, y vamos a la televisión, a las radios y salimos en prensa, y la Autoritat Catalana de la Compètencia nos expedienta, y nos hace retirar la campaña “No piques!” o nos sanciona. Pero, nadie hace nada, los pacientes estafados, con problemas de salud, y ahora es el Colegio el que tiene que hacer algo. Dan ganas de parafrasear a Jose Antonio Labordeta o Fernando Fernán Gómez…

Prohíban de una vez la publicidad sanitaria. No se puede vender la salud al que más y mejores anuncios de televisión o promociones haga. Lo entienden? ¿No hacen decretos exprés en reunión de Consejo de Ministros para lo que les interesa? Pues ale! es fácil!

Regulen el número de dentistas, como se hace en Europa. Aumenten la cobertura sanitaria e incluyan la salud bucodental en las prestaciones públicas. Creen las especialidades de una vez, como el resto de Europa, y no continuemos siendo bananeros.

Hagan que se cumpla ESCRUPULOSAMENTE y ESTRICTAMENTE la Ley de Sociedades Profesionales de 2007. La propiedad, titularidad, gestión y explotación, tiene que ser de los profesionales: DENTISTAS. Ni empresarios con afición a los caballos, ni sociedades intermediarias, ni inversores, ni franquiciats, ni fondos “buitre”, ni bancos, ni aseguradoras, ni protésicos, ni fruteros. La odontología para los dentistas.

Y ahora, por el BlackFriday, te regalan un cepillo de dientes eléctrico, o si llevas a la abuela a hacer ortodoncia te regalarán un patinete eléctrico solar, o entradas para el cine (palomitas no incluidas), 50% de descuento si se acepta una financiación de 60 cuotas de unos 100 eurillos de nada con garantía de por vida de Jordi Hurtado.

(Eso sí, si cierra la empresa Jordi Hurtado, no se hace responsable). Seguros dentales por menos de lo que cuesta un bocadillo y una agua (del grifo, que igual de aquí nada la regalan). Todo muy normal. Publicidad “churroñosa” como digo yo, que la Administración permite.

Todo el mundo a la caza del paciente, a ver si el community manager de la clínica hace algo en Facebook o Instagram para traer más clientes y hacer también camisetas y gorras. Ahora es BlackFriday y, si Amazon y Mediamarket lo hacen, pues las clínicas dentales también. Después ya vendrán las promociones de Navidad, San Valentín, o el día del elefante de colores Elmer. Es igual, todo se aprovecha. Si Navidul ha vendido más jamones con Bertín Osborne, pues Unidental no puede ser menos! “Dále Manolo!”.

De aquí poco, el qué conduce la bicicleta o moto de Globo, te traerá a domicilio un dentista en la caja de detrás, acompañado de un comercial que lo supervisará todo, haciendo un “2 de 1 amb folre i manilles” (expresión Castellera) eso sí, sin vestir de amarillo que eso sí es un tema muy importante y serio.

Está claro, la culpa es del Colegio y de los dentistas, que son “careros”.

Todo muy “normal”.

23 de noviembre de 2018

Antoni Gómez Jiménez

President Col•legi Oficial d’Odontòlegs i Estomatòlegs de Catalunya

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